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18. Liderando a Ti Mismo

Cuando pensamos en el tema de liderazgo, la mayoría de las personas tienden a asociarlo con dirigir a los demás, de estar al frente de algún proyecto y coordinar a un grupo de individuos. ¿Pero te has puesto a pensar, que el liderazgo también implica liderarte a ti mismo? El pastor Craig Groeschel dice así:


Los buenos líderes no solo dirigen a otras personas. Los buenos líderes han aprendido a dirigirse a sí mismos. Su potencial para dirigir a los demás, es el resultado directo de cómo se dirigen a sí mismos.


En un tema como este, se podría explorar iniciativas para organizarnos mejor, cuidar de nosotros mismos, etc. Sin embargo, eso solo sería la punta del iceberg. Si nos queremos ir más profundo, necesitamos desarrollar nuestra identidad como líder y trabajar en nuestro círculo de influencia.


Hablando de nuestra identidad, Craig aclara que el liderazgo no es meramente algo que hacemos, sino que nuestro liderazgo es lo que somos. El liderazgo no es un título o una posición, sino una manera de pensar. Muchas veces cuando somos líderes jóvenes o cuando llevamos menos tiempo en nuestro cargo, nos cuesta vernos como verdaderos líderes. Nos sentimos como un "junior" y nos vemos como alguien que aún se está desarrollando, alguien que medio trabaja como líder. Aunque es cierto que siempre seguiremos aprendiendo y es bueno tener humildad, también es de gran importancia aceptar y asumir nuestro liderazgo.


Dios, hablando con el joven líder Josué, le dice: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! El día que aceptamos y asumimos nuestro liderazgo, cambia nuestra mentalidad. Sentimos una responsabilidad mayor y más profunda; pensamos más allá y trabajamos con mayor dedicación; así mismo nos preocupamos más por el resultado final y trabajamos desde un llamado, un sueño y no meramente por un salario.


Hablando de nuestro círculo de influencia, Craig explica que lo que metemos en nuestra mente, también determinará lo que saldrá de nuestra vida. Todos nosotros tenemos resultados frustrantes en nuestras organizaciones. Cosas que no nos gustan y que quisiéramos cambiar, quitar y reconstruir. La mayoría de los líderes se obsesionan con los resultados finales. Pero los mejores líderes se enfocan más en las aportaciones, en lo que entra.

  1. Una primera pregunta para nosotros mismos sería, ¿qué estoy consumiendo? Lo que entra en nuestra mente, también saldrá en nuestro liderazgo. Así como nuestra salud física se verá afectada negativamente por el consumo excesivo de carbohidratos, tampoco vamos a crecer como líderes si solo consumimos entretenimiento vacío y pesimista.

  2. Una segunda pregunta es, ¿quiénes te rodean? Se dice que tú te convertirás en el promedio de tus cinco amigos más cercanos. Si quieres crecer como líder, rodéate de personas que son mejores, más inteligentes, más sabios y con más experiencia que tú. Estudia no solo lo que hacen, sino también su manera de pensar. Pregúntales a ellos que contenido consumen, que hábitos tienen y que preguntas les gusta analizar.

Recuerda que cuando diriges a los demás, no solo te están escuchando - también se están fijando en como vives tu vida. Si vives de una manera intencional, con disciplina, integridad y propósito, la gente empezará a confiarte y a respetarte. Por ello, es importante dirigir primero a nosotros mismos.


Estas ideas fueron tomadas del CRAIG GROESCHEL LEADERSHIP PODCAST #97 y #98. Foto: PicJumbo

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